El CES de Las Vegas proclama ‘la invasión’ de los robots domésticos

El Consumer Electronics Show (CES), considerado el evento tecnológico más poderoso del mundo, arranca este martes en Las Vegas (Nevada, EE. UU.) con un argumento capaz de inspirar al conjunto de la industria a lo largo de este 2026: la invasión de robots domésticos equipados con la omnipresente IA.

Si nada lo frena en los próximos años, miles de hogares del primerísimo mundo incorporarán androides autónomos y multitareas a sus vidas. Estos mayordomos 4.0 adoptan la forma de los tradicionales robots de las películas de ciencia ficción, con cabeza, tronco y extremidades articuladas. Sus habilidades pretenden hacer la vida más cómoda a las familias dispuestas a cambiar la asistenta del hogar por estos ingenios multifuncionales, diseñados para entenderse con los electrodomésticos inteligentes de la casa: cocinan, limpian, ponen la lavadora, planchan y doblan la ropa, lavan los platos, realizan tareas de vigilancia y cuidan de que no falte de nada en la nevera. Igualmente pueden convertirse en entrenador personal y ejercer de confidente para conversar en las tardes de sopor.

La voz cantante en este negociado corresponde a LG con su simpático CLOiD, robot provisto de IA generativa para automatizar tareas complejas, incluidas “colocar un croissant en el horno para el desayuno o apilar las prendas de vestir, recién lavadas y planchadas”, según explica el fabricante surcoreano. Cada ‘mano’ de CLOiD cuenta con cinco dedos, cada uno con su propia autonomía. También luce una pequeña pantalla, altavoz, cámaras, decenas de sensores y reconocimiento de voz por IA. Además, el robot —LG prefiere llamarlo actuador— presume de comprender gestos y expresiones humanas, además de aprender y multiplicar sus capacidades con el transcurso del tiempo. Estos actuadores abren la puerta a la denominada IA Física, donde los algoritmos toman el mando del hardware. Entre otras consecuencias, los objetos comunes adquieren inteligencia y capacidades de movilidad para realizar rutinas sencillas e interactuar con las personas.

Compañeros para la vida

Samsung dejará claro durante estos días del CES su vocación para convertir los tradicionales electrodomésticos “en auténticos compañeros para la vida”, ahora “preparados para trabajar y eliminar el estrés de las tareas cotidianas”. La idea gira en torno al concepto ‘Family Hub’. A modo de ejemplo, el frigorífico con IA incluye la función gamificada “¿Qué hay hoy para comer?”, de forma que la nevera ofrece recomendaciones de recetas basadas en los alimentos disponibles o también recomendaciones aleatorias, lo que reduce el tedioso estrés que supone elegir qué cocinar.

Los sucedáneos de mascotas (fabricados por Cocomo, Hengbot y Tombot, entre otros), ahora libres de manutención y mantenimiento, también buscan su espacio en los hogares con la referida e inquietante IA. Estos robots —algunos con aspecto de peluche— deslumbran por su personalidad y capacidad de aprendizaje. De hecho, los riesgos relacionados con la seguridad y la privacidad serán asuntos susceptibles de análisis cuando acabe el CES.

La batalla de los chips de IA

Pero tan importante como lo que se exhibe en el escaparate de la ciudad de los casinos es lo que ocultan las carcasas y pantallas: la nueva generación de microprocesadores que cocinan los gigantes del negocio, capaces de ejecutar billones de operaciones por segundo, junto con sistemas de almacenamiento y baterías extraordinariamente eficientes. Todos ellos prometen dejar obsoleto lo visto hasta la fecha, con los consiguientes costes para el conjunto del ecosistema.

Los observadores del sector esperan impacientes las propuestas de Intel, Advanced Micro Devices (AMD), Nvidia, Qualcomm y Samsung. El primero exhibirá los ya anunciados chips Panther Lake, ya producidos en la planta de Arizona y considerados como el “semiconductor más avanzado jamás desarrollado y fabricado en Estados Unidos”. Entre otros detalles, la nueva arquitectura de chips ofrece rendimientos de la CPU (Unidad Central de Procesamiento) hasta un 50% más rápidos en comparación con la generación anterior, con menores consumos energéticos y con rendimientos gráficos igualmente un 50% más rápidos que el inmediatamente anterior.

Disponible en el mercado desde este enero, la nueva criatura de Intel ambiciona crecer lejos de los PC, a través de los robots conectados de forma permanente con el edge. De esa forma, la capacidad de proceso no se aloja en el dispositivo sino que opera en la nube más cercana. Según la compañía estadounidense, el nuevo paquete de software Intel Robotics IA permitirá a los clientes alcanzar sofisticadas capacidades de IA para innovar y desarrollar rápidamente robots rentables.

AMD también acapara gran parte de la atención de los visitantes del CES, no solo por sus propuestas tecnológicas (capitalizadas en su arquitectura Zen-5, a través de sus Ryzen 8000 o Ryzen Max), o por su estrategia para recortar distancias a Nvidia en el microhardware que hace posible la IA, sino también por su proyección inmediata en bolsa en función del discurso de su consejera delegada, Lisa Su, en la jornada inaugural del CES.

La discreción mediática de Nvidia invita a no perder de vista a la empresa más valiosa del mundo y a sus actuaciones en torno a la nueva generación de GPU (Unidad de Procesamiento Gráfico), bautizada GeForce RTX 5000, con capacidades de IA en tiempo real.

La gran feria también promete democratizar la realidad mixta, mediante dispositivos más ligeros de peso… y de coste al público. Los visores prometen acaparar funciones de los smartphones. En esa ofensiva, Xreal propone unas gafas de realidad aumentada por apenas 50 dólares, diez veces menos que sus competidores. El prodigio puede mostrar una pantalla equivalente a 500 pulgadas, con una tasa de refresco de imagen de 120 Hz.

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