El presidente de EEUU, Donald Trump, ha asegurado este jueves que la subida del precio del petróleo provocada por la guerra contra Irán y la interrupción del flujo en el estrecho de Ormuz traerá “mucho dinero” a su país, en referencia a la producción nacional de crudo. “EEUU es, con diferencia, el mayor productor de petróleo del mundo, así que, cuando suben los precios del petróleo, ganamos mucho dinero”, ha escrito el mandatario en su red Truth Social, en medio de una creciente inquietud global ante la disrupción de las cadenas de suministro de crudo y gas.
La subida de los precios del petróleo y gas hace más competitivos a los productores de tipos de hidrocarburos de más difícil extracción como los productores de fractura hidráulica o arenas bituminosas de EEUU y Canadá. “Pero hay algo mucho más importante para mí, como presidente: impedir que un imperio malvado, Irán, tenga armas nucleares y destruya Oriente Medio y, de hecho, el mundo. ¡Nunca permitiré que eso ocurra!”, ha añadido.
La guerra en Oriente Medio ha entrado este jueves en su decimotercer día con una nueva oleada de ataques iraníes en el golfo Pérsico que alcanzaron varios edificios en Dubái y Kuwait, así como los tanques de combustible de unas instalaciones cerca de la capital de Baréin y en el puerto de Salalah, en Omán. Al mismo tiempo, dos petroleros —uno maltés y otro estadounidense— fueron objeto de un ataque en aguas territoriales de Irak, país bañado por el golfo Pérsico, dejando al menos un fallecido y 37 rescatados, declaró a la televisión local Al Iraqiya el jefe de la Célula de Seguridad de Irak.
El director general de la Compañía General para Puertos de Irak, Farhan al Fartusi, ha anunciado la suspensión total de operaciones en puertos petroleros —si bien los puertos comerciales siguen activos— a causa del conflicto. Al Fartusi ha resaltado que cerca de 40 personas han resultado heridas.




