La carrera de Las Vegas ha dedicado gran parte de su corta historia a intentar equilibrar su identidad como evento de lujo con la demanda de precios más accesibles. El mapa de entradas de 2026 sugiere que esa tensión persiste, pero la drástica reducción del precio de entrada para un solo día es una de las señales más claras hasta el momento de que los organizadores han escuchado al menos algunas de las críticas que surgieron tras los primeros años del evento.