La ciudad del pecado ya tiene una nueva reina, aunque para muchos, nunca ha dejado de serlo: Jennifer López ha regresado por todo lo alto a Las Vegas para inaugurar su nueva y esperadísima residencia, ‘Up all night: Live in Las Vegas’. Con el mítico Caesars palace como telón de fondo, la artista neoyorquina ha dado el pistoletazo de salida a una serie de conciertos que prometen convertirse en el evento musical de la transición de 2005 a 2006.
El estreno, celebrado esta misma noch, no solo ha cumplido con las altísimas expectativas que ya existían, sino que ha servido para confirmar que JLo se encuentra en uno de sus mejores momentos vitales y profesionales.
Un mensaje cargado de emoción
Poco antes de subirse al escenario en su primera noche, la artista no pudo contener la emoción al compartir sus sensaciones con sus más de 246 millones de seguidores en Instagram. A través de un publicación que ya ha dado la vuelta al mundo, Jennifer enviaba un mensaje lleno de cariño y anticipación de lo que está por venir:
¡Besos desde la noche de estreno de mi nueva residencia en el emblemático Caesars palace! Deseando que llegue esta noche… para que todos lo veáis.
Estas palabras son el reflejo de un camino que comenzó el pasado 27 de mayo, cuando la propia artista anunció este ambicioso proyecto. Tras meses de extenuantes ensayos y una cuenta atrás que ha mantenido a sus fans en vilo, la diva del Bronx ha vuelto a demostrar por qué es una de las mayores performers de la historia.
Navidades en familia antes del gran espectáculo
Antes de aterrizar en el desierto de Nevada, Jennifer López ha disfrutado de unas Navidades marcadas por la intimidad y el calor de hogar. A diferencia de la opulencia de sus espectáculos, JLo ha optado por celebrar estas fiestas en Los Ángeles de manera relajada.
En estos días previos al espectáculo la hemos podido ver haciendo algunas compras navideñas en familia, compartiendo momentos entrañables con sus hijos y su hermana Lynda, luciendo pijamas a juego en Nochebuena y disfrutando de una cena elegante pero familiar el día de Navidad. Este oasis de calma ha sido, sin duda, la energía necesaria para afrontar el despliegue físico que exige su nueva residencia.




