La India y la UE cierran un acuerdo comercial “histórico” tras 18 años de negociaciones

La Unión Europea quiere mostrar su potencial comercial y este martes ha anunciado un “histórico” acuerdo con la India, que llega tras 18 años de negociaciones y en plenos matices de otro pacto similar, en ese caso con el Mercosur. La UE y la India ya intercambian mercancías y servicios por valor de más de 180.000 millones de euros al año, lo que supone cerca de 800 000 puestos de trabajo en la UE. Se espera que este acuerdo duplique las exportaciones de mercancías de la UE a la India para 2032, al eliminar o reducir los aranceles del 96,6% de las exportaciones de mercancías de la Unión al país asiático. En total, las reducciones arancelarias supondrán un ahorro de alrededor de 4.000 millones de euros al año en derechos de aduana sobre los productos europeos.

“Se trata de la apertura comercial más ambiciosa que la India ha concedido jamás a un socio comercial. Proporcionará una ventaja competitiva significativa a los sectores industriales y agroalimentarios clave de la UE, al otorgar a las empresas un acceso privilegiado al país más poblado del mundo, con 1.450 millones de habitantes, y a la gran economía de más rápido crecimiento, con un PIB anual de 3,4 billones de euros”, resume la Comisión Europea. “En todo el mundo se le está describiendo como la madre de todos los acuerdos”, comentó por su parte el primer ministro indio, Narendra Modi.

Por partes, la India concederá a la UE “reducciones arancelarias que ninguno de sus otros socios comerciales ha recibido”, añaden desde Bruselas. Por ejemplo, los aranceles sobre los automóviles se reducirán gradualmente del 110% hasta un mínimo del 10%, mientras que se suprimirán por completo para las piezas de automóvil al cabo de cinco a diez años.

También se eliminarán en su mayor parte los aranceles que alcanzan hasta el 44% sobre la maquinaria, el 22% sobre los productos químicos y el 11% sobre los productos farmacéuticos. Un capítulo específico ayudará también a las pequeñas empresas de la UE a aprovechar al máximo las nuevas oportunidades de exportación. Por ejemplo, ambas partes establecerán puntos de contacto específicos para proporcionar a las pymes información pertinente sobre el acuerdo de libre comercio (ALC) y ayudarles con cualquier cuestión específica a la que se enfrenten al intentar utilizar las disposiciones del ALC. “Además, las pymes se beneficiarán especialmente de las reducciones arancelarias, la eliminación de las barreras reglamentarias, la transparencia, la estabilidad y la previsibilidad que ofrece el Acuerdo”, concluyen.

“La UE y la India hacen historia al profundizar la asociación entre las democracias más grandes del mundo. Hemos creado una zona de libre comercio de 2.000 millones de personas, con la que ambas partes saldrán ganando económicamente. Hemos enviado al mundo una señal de que la cooperación basada en normas sigue dando grandes resultados. Y, lo mejor de todo, esto es solo el comienzo: aprovecharemos este éxito y reforzaremos aún más nuestra relación”, resumió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

No obstante, un capítulo que suscitaba preocupaciones era el relacionado con la agricultura, que también tiene un espacio en el acuerdo, aunque en un segundo plano. Los aranceles indios sobre los vinos se reducirán del 150% al 75% en el momento de la entrada en vigor y, finalmente, hasta niveles tan bajos como el 20%; los aranceles sobre el aceite de oliva bajarán del 45% al 0% en cinco años, mientras que los productos agrícolas transformados, como el pan y los productos de confitería, verán eliminados aranceles de hasta el 50%. “Los sectores agrícolas europeos sensibles estarán totalmente protegidos”, sostiene la Comisión, ya que productos como la carne de vacuno, la carne de pollo, el arroz y el azúcar quedan excluidos de la liberalización del acuerdo. “Todas las importaciones indias seguirán teniendo que respetar las estrictas normas sanitarias y de seguridad alimentaria de la UE”, sentencia Bruselas.

¿Y qué gana la India con el acuerdo? Para empezar, un impulso al número de visados que se concedan desde Europa a sus ciudadanos. Además, habrá un sistema de “vías rápidas” para talento tecnológico y científico. El objetivo es ayudar a cubrir el déficit de ingenieros en Europa y facilitar que investigadores indios participen en programas como Horizonte Europa, fortaleciendo la cooperación en innovación y ciencia. Al mismo tiempo, se trata de un pacto estratégico para el país asiático, que también busca reducir sus dependencias respecto a EEUU y China.

Respecto al clima y a las inversiones, se resolvieron dos grandes escollos. El mecanismo de ajuste de carbono en frontera (CBAM) de la UE, que amenazaba con afectar al acero indio, se desbloqueó mediante una “pasarela verde”, con transferencia de tecnología de hidrógeno y reconocimiento de créditos de carbono locales. Además, el pacto incluye un Acuerdo de Protección de Inversiones que crea un tribunal independiente para garantizar seguridad jurídica a las empresas europeas frente a expropiaciones o cambios arbitrarios de ley en la India.

Paralelamente, la UE y la India están negociando actualmente un acuerdo separado sobre indicaciones geográficas (IG), que contribuirá a aumentar las ventas de productos agrícolas tradicionales emblemáticos de la UE en la India, al eliminar la competencia desleal en forma de imitaciones. Asimismo, el pacto también tiene espacio para cuestiones relativas con la tecnología, el acceso al mercado único o la propiedad intelectual.

“Tras un año de incansable compromiso y más de una década de preparación, hemos logrado el mayor acuerdo de libre comercio de la historia, un acuerdo sin precedentes. Se reducen los aranceles elevados y se liberan oportunidades. Esto demuestra que el trabajo duro da sus frutos, que el comercio beneficioso para todas las partes es real y que siempre merece la pena esforzarse por lograr una asociación genuina. Ahora, nuestro objetivo es claro: garantizar que las empresas obtengan beneficios tangibles de este acuerdo de libre comercio lo antes posible”, terminó el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic.

España, por su lado, también celebró el buen resultado de las negociaciones, aceleradas en las últimas semanas. “Envía un mensaje político inequívoco de apuesta por el comercio en reglas, la cooperación estratégica y la diversificación de socios comerciales. Este mensaje se refuerza tras el reciente acuerdo alcanzado entre la UE y Mercosur, que confirma la voluntad europea de seguir impulsando alianzas comerciales ambiciosas y equilibradas”, comentó el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, a través de fuentes del Ejecutivo.

El mensaje que se manda en general es estratégico: fuentes consultadas por 20minutos confirmaron que las conversaciones se aceleraron durante el conato de guerra arancelaria con Estados Unidos y que la prioridad de la Comisión era cerrar este acuerdo en el inicio de 2026, para hacerlo coincidir en el tiempo con el de Mercosur -que irá a la justicia europea, pero se podrá aplicar mientras provisionalmente-. Se manda desde Bruselas un mensaje a Trump, en plenas tensiones, y la Unión refuerza la diversificación comercial.

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