Trump advierte de que la OTAN se enfrenta a un “futuro muy malo” si los países aliados no ayudan a liberar Ormuz

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido este domingo que la OTAN se enfrenta a “un futuro muy malo” si los países aliados no prestan su ayuda para permitir el paso de buques por el estrecho de Ormuz cerrado por Irán como respuesta a los ataques estadounidenses.

“Es apropiado que las personas que son beneficiarias del estrecho ayuden a asegurarse de que no sucede nada malo allí”, ha asegurado en una entrevista a Financial Times, apuntando a que Europa y China dependen del petróleo del Golfo. “Si no hay respuesta o si es una respuesta negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN”, ha añadido.

Trump pidió este sábado a algunos países su colaboración enviando “buques de guerra” al estrecho de Ormuz para mantenerlo “abierto y seguro” tras el anuncio del nuevo líder supremo iraní, Mojatba Jameneí, de que el estratégico paso permanecería cerrado.

“Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros, que se ven afectados por esta restricción artificial envíen buques a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza para una nación totalmente descabezada”, escribió en la red social Truth.

La UE, Reino Unido, Japón y Australia, al margen

La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, ha afirmado este lunes que el estrecho de Ormuz está “fuera del ámbito de actuación de la OTAN”, pero que está abordando opciones con la ONU para garantizar su navegabilidad.

“Nos hemos puesto en contacto con la OTAN anteriormente pero, en realidad, esto queda fuera del ámbito de actuación de la OTAN (…) No hay países de la OTAN en el estrecho de Ormuz“, ha dicho este lunes Kallas a su llegada a un Consejo de ministros de Exteriores de la UE.

El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, no ve necesaria una misión comunitaria para garantizar el tránsito en el estrecho de Ormuz, como ha propuesto Kallas, y ha abogado por una “desescalada” en la región, apuntando que un remedio “puramente militar nunca es realmente una solución”. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha insistido en que España “no se plantea ninguna misión en Ormuz” porque vela por la exigencia de que esta guerra “ilegal” termine.

Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha llamado este lunes a “reabrir” el estrecho de Ormuz para garantizar la navegación y contener la escalada de precios de energía, pero ha admitido que “no es una tarea simple”.

Por este motivo, ha llamado a colaborar con otros países para diseñar un plan “viable” y “colectivo”, sin aludir a los llamamientos directos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en relación a una misión militar. Starmer ha advertido del riesgo de que la escalada bélica en Oriente Medio pueda terminar por favorecer los intereses económicos y políticos de Rusia.

Por su parte, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, y el Gobierno australiano ya han descartado este lunes enviar buques de guerra a Ormuz. Takaichi, que realizará un difícil viaje a EE. UU. esta semana, rechazó este lunes que existan planes de despliegue militar en el estrecho de Ormuz, después de la petición de Trump en redes.

Asimismo, el Gobierno australiano ha dicho este lunes que no enviará buques de la Armada a Ormuz, en línea con el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, quien declaró el domingo que su país no participará en una misión para asegurar el estrecho.

El de Ormuz es un paso estratégico por el que cada día circula el 20% del petróleo mundial. Pese a la petición pública de ayuda que lanzó Trump, la respuesta aliada ha sido tibia por lo que el mandatario se refirió a la guerra de Ucrania y dijo: “No tuvimos que ayudarlos con Ucrania. Ucrania está a miles de kilómetros de nosotros…Pero les ayudamos”. “Ahora veremos si nos ayudan. Porque hace tiempo que he dicho que estaremos ahí para ellos, pero ellos no estarán ahí para nosotros. Y no estoy seguro de que estén allí”, ha añadido en la entrevista a FT.

China no aclara su postura

El mandatario también se ha referido a la visita que tiene prevista a China a finales de este mes para insinuar que podría retrasarse si Pekín no interviene en Ormuz. El país asiático apuesta por evitar una escalada en torno al estrecho y detener las acciones militares en la zona, sin aclarar si participará en una posible coalición internacional para escoltar buques impulsada por Trump.

El portavoz del Ministerio chino de Exteriores Lin Jian, al ser preguntado por los llamamientos de Washington a varios países para contribuir a la seguridad de esa ruta marítima, ha afirmado que la situación en el estrecho de Ormuz y sus aguas cercanas ha sido “tensa” recientemente, lo que ha afectado a las rutas internacionales de carga y energía y socavado la estabilidad regional y mundial.

Preguntado también por si Pekín ha recibido alguna solicitud de Estados Unidos para sumarse a esa coalición y por si enviaría buques a la zona, Lin evitó responder de forma directa y se limitó a señalar que China mantiene comunicación con “todas las partes relevantes” y está comprometida con contribuir a rebajar la tensión y promover una desescalada. La visita se producirá del 31 de marzo al 3 de abril según la Casa Blanca y hasta ahora no ha sido confirmada ni expresa ni oficialmente por China.

La guerra contra Irán definirá las bazas negociadoras de ambos países: mientras EE.UU. continúa siendo dependiente de las tierras raras que produce y exporta China, y que son claves para la industria de defensa en tiempos de guerra, a Pekín le interesa que el tránsito de petróleo por Ormuz vuelva a la normalidad.

Trump ha apelado a China para desbloquear el estrecho de Ormuz y ha señalado que esperaba que la ayuda china llegara antes de que se produjera esa visita, la primera a Pekín de su segundo mandato. “Creo que China también debería ayudar porque obtiene el 90 por ciento de su petróleo del estrecho”, concluye.

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