A pocos días de que venza el plazo para la declaración de impuestos el 15 de abril, el presidente Donald Trump regresa a Nevada para reforzar uno de sus pilares económicos más populares: la política de “propinas sin impuestos” (No Tax on Tips). La visita busca capitalizar el alivio fiscal entre los miles de trabajadores del sector servicios en el estado, un bloque electoral decisivo.
La Casa Blanca confirmó que el mandatario utilizará esta gira para recordar a los residentes que, bajo su administración, las gratificaciones han dejado de ser una carga tributaria federal para la clase trabajadora, complementando esta medida con su reciente propuesta de eliminar también los impuestos por horas extras.
Una medida con impacto directo
En Nevada, donde más de 75,000 empleados dependen directamente de las propinas, la implementación de esta ley ha sido recibida con gran expectativa. Según las directrices actuales del IRS para la temporada de impuestos 2026:
- Los trabajadores pueden deducir hasta $25,000 en propinas de sus ingresos sujetos a impuestos.
- El beneficio aplica para individuos con ingresos de hasta $150,000 anuales.
- La medida busca “devolver el dinero a los bolsillos de quienes realmente mueven la economía del servicio”, según declaraciones de la secretaría de prensa, Karoline Leavitt.
Tensiones y críticas en “El Estado de Plata”
A pesar del entusiasmo de sus seguidores, la visita no está exenta de roces. Sindicatos locales, como la poderosa Culinary Workers Union, han expresado que, si bien la deducción es un avance, la letra pequeña del Tesoro ha limitado el alcance de la exención total que el presidente prometió originalmente.
Por su parte, la oposición demócrata en Nevada ha calificado la gira como un “acto de campaña disfrazado de política pública”, argumentando que estos recortes son temporales —con fecha de caducidad en 2028—, mientras que los beneficios para las grandes corporaciones se mantienen permanentes.
Próxima parada: Arizona
Tras su evento en Las Vegas, Trump se trasladará a Arizona, donde planea replicar el mensaje de alivio fiscal antes del cierre del Tax Day. Con el Oeste del país como escenario, el presidente busca consolidar su narrativa de “prosperidad para el trabajador” en estados donde el costo de vida sigue siendo la principal preocupación de los votantes.




