El estado de Nevada presentó una demanda en los tribunales federales contra el Departamento del Interior y la Oficina de Reclamación de los Estados Unidos con el objetivo de bloquear el nuevo plan de gestión del río Colorado. Las autoridades estatales argumentan que el proyecto federal impone restricciones desproporcionadas que amenazan la seguridad hídrica y el desarrollo económico de la zona metropolitana de Las Vegas.
Un recorte del 71% que amenaza al sur del estado
La acción legal, impulsada de forma conjunta por el Gobierno de Nevada y la Autoridad del Agua del Sur de Nevada (SNWA), impugna las pautas impuestas por Washington para mitigar la prolongada sequía que sufren los embalses de las presas Hoover y Glen:
- Reducción drástica: En el escenario de mayor escasez, el plan obliga a Nevada a ceder hasta 213.556 acres-pies de agua al año, lo que significa perder el 71% de su asignación histórica del caudal.
- Agravio comparativo: El gobernador Joe Lombardo denunció que la medida ahoga al sur de Nevada mientras que los estados de la cuenca alta (Colorado, Utah, Nuevo México y Wyoming) quedan exentos de restricciones obligatorias.
Violación a los tratados interestatales
Los demandantes sostienen que el Gobierno federal incurrió en severas faltas administrativas y ambientales al saltarse el marco legal vigente:
- Vulneración de la jurisprudencia: Afirman que la decisión infringe el compendio normativo interestatal conocido históricamente como la Ley del Río.
- Castigo a la eficiencia: Nevada resalta el impacto negativo de la medida, puesto que ignora que la zona de Las Vegas es un referente de conservación urbana tras haber reducido voluntariamente su consumo de agua en más de un 40% desde el año 2002.
La demanda solicita formalmente a la justicia federal invalidar el marco regulatorio proyectado para el periodo 2027-2036, forzando a la administración central a renegociar las cuotas de distribución de manera equitativa con los estados de la cuenca baja.




